Curiosidades

La amatista es una variedad de cuarzo, de color violeta, del grupo de tectosilicatos, según la Clasificación de Strunz. Su intensidad violeta depende de la cantidad de hierro que contenga, de ahí que ciertas zonas puedan presentar un aspecto de cuarzo transparente o amarillo.

 

 

Aunque muestre gran resistencia a los ácidos, la amatista es tan susceptible al calor que, si se calienta a más de 300ºC cambia su color a café pardo, amarillo, anaranjado o verde, dependiendo de su calidad y lugar de origen. Puede recuperar su color violeta si se irradia con rayos X o partículas alfa.

Resulta anecdótico que este mineral de origen magmático se forme a temperaturas precisamente inferiores a 300ºC. La mayoría de las veces aparecen recubriendo el interior de geodas de ágatas, llegando a veces incluso a ser gigantescas. Aunque también se pueden encontrar recubriendo una superficie rocosa o en filones acompañadas de otros minerales.

 

La Escala de Mohs le atribuye una dureza 7, es decir que es capaz de rayar el vidrio. No absorbe el espectro lumínico de manera uniforme, sino que presenta inclusiones en forma de marcas paralelas -conocidas como rayas de cebra y arañazos de tigre- resultantes de sus maclas romboédricas.

Curiosamente, no se aprecia bien su luminosidad bajo luz artificial. Se ve mejor a la luz del día, particularmente después del amanecer y antes del anochecer, justo cuando la luz es suave y cálida.

 

Color y variedades

Su color violeta intenso se debe a la presencia de hierro que, según varíe en mayor o menor medida, le otorga una gama de colores que va desde el púrpura y violeta pálido al rojo-violeta. Los colores profundos son los más valiosos.

Dentro de las amatistas destinadas a la joyería, destacan las siguientes variedades de tonalidad:

– Rosa de Francia: Lila claro.

– Siberiana: Violeta intenso con destellos rojos, es sin duda la variedad más apreciada.

– Ametrinos o Bolivianitas: Son mezcla natural entre amatista y citrino.

– Amatista calentada: Adquiere una tonalidad amarillenta y a veces se comercializa como citrino, al ser éste una variedad ámbar de cuarzo muy escaso de encontrar al natural.

– Amatista verde: Nueva en el mercado, es el resultado de un tratamiento térmico que arroja un color verde menta hermoso, estable y permanente.

 

Debido a la rugosidad de su distribución cromática en los cristales que la forman, a menudo se corta la amatista en talla brillante para maximizar su color. También se pueden usar otros cortes, y como se halla disponible en una amplia gama de tamaños, calibres y formas, permite realizar diseños elaborados y sofisticados.

 

           

Uso de cookies

Este sitio utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más información

aceptar